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Ajustamos el octavo...



"Algunas veces la literatura es arte, pero la cultura estará siempre en la lectura" (Anónimo)

Hemos ajustado el Octavo, y aún bajo los efectos de la embriaguez del espíritu que nos impulsara hace ocho años a formar una “Comunidad de Lectores”; continuamos empecinados en persistente fiesta, celebrando con las lecturas, el reconocimiento constante al talento de la excelencia humana, al afán de trascendencia en los perennes rastros que dan cuenta de las hazañas del hombre, de sus constantes contradicciones, de su lado obscuro y perverso, así como también de todas aquellas pasiones que la literatura inflama en la imaginación, concitando sueños, utopías, hazañas, prodigios. Todo lo que enaltezca la condición humana, la que ayude a conformarla o evitar su envilecimiento; así también como de necesario esparcimiento.y solaz  
Bástenos, quizás unos 140 caracteres para resumir un año de actividades, con 11 obras abordadas, 22 reuniones, 3 de ellas extraordinarias, 6 encuentros con autores y personalidades, con 18 asistencias de promedio por reunión; a lo ya realizado en años anteriores al constante resultado satisfactorio de siempre. Lograr mantener vigente por un año más. Un espacio de convivencia, libre expresión y discusión entre guatemaltecos aficionados a la lectura; todo un hito en un país, en que la intolerancia, el ninguneo y la descalificación, signos característicos de la cultura que nos distingue, vergonzosamente en la actualidad; y en que el fomento de la lectura, no pasa de ser una demagógica declaración discursiva, para llenar quizás unas 140 páginas de vacuos contenidos, narrando ampulosamente una que otra superficial actividad; o la de un bazar anual de liquidación tanto de saldos, como de sueños de grandeza. Sumando con ello, al rezago de las constantes promesas, de un inaccesible, como cada vez más lejano desarrollo y progreso, dentro de tan promocionados objetivos de un milenio, de una errática era pérdida.
Precisamente, el año pasado se celebraba a nivel mundial, el cincuentenario de institucionalizar el día internacional del alfabetismo, partiendo bajo el lema. “Leer el pasado, escribir el futuro”. La efeméride, celebra y honra los cinco decenios de participación, esfuerzos y progresos, realizados a escala nacional e internacional para aumentar las tasas de alfabetización en el mundo entero. Siendo este el primer año de ejecución de dicha de desarrollo; por lo cual se asume que la perspectiva de la alfabetización se ajusta a la creación de oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida, con especial atención a los jóvenes y adultos. En donde la alfabetización forma parte del Objetivo de Desarrollo Sostenible No.4, en el que se propone “garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos”. 
Precisamente en el año del cincuentenario del otorgamiento del premio Nobel de literatura a Miguel Ángel Asturias, el principal obstáculo para celebrarlo adecuadamente, más allá de la ficción que recrea genialmente en sus obras, es la persistente como obscena ancha brecha de marginamiento real; siendo entre otras tantas el analfabetismo principalmente una de ellas. Quizás la mejor forma de haberlo honrado hubiera sido el impulsar un programa de alfabetización efectivo, como de fomento real de la lectura; propuesta que realizáramos y  que se perdieran entre los estrechos callejones del perenne embotellamiento de nuestra folclórica burocracia, ejemplo vivo del eterno sistema de perpetuación de la "institucionalidad" de todo “señor presidente” de esta nueva era democrática. A escasos cinco años de celebrar con toda pompa, como todos los años usualmente, se acostumbra festejar la fecha oficial de independencia y con el adicional de 200 años de la misma. La misma pudiera cobrar un sentido real, al dotar en pleno siglo XXI, con una de las herramientas fundamentales de emancipación real, en un mundo cada vez más cambiante, al adicional de la ancha brecha de desigualdades, al que se ha sumado el emplazamiento de gigantescas murallas surrealistas, de aquellas que nos alertaran con notas de buen rock Pink Floyd.
Previo a la disolución de toda embriaguez, antes que la resaca cobre factura, y la mínima sensatez tome forma; cuando el tiempo suspendido vaya enlazándose nuevamente al sentido común para que nos alerte y situé nuevamente en la tierra del hiperrealismo, cómico, trágico y mágico; conminándonos a establecer un emprendimiento más práctico y prosaico.  Antes que todo ello ocurra, seguiremos entre líneas, haciendo el esfuerzo por hacernos presente un año más, en una nueva edición, en un noveno año; cuando estaremos nuevamente fomentado efectivamente la lectura; o, simplemente diciendo. Adiós. En total anomia, en la usual abstinencia chapína de ejercer como ciudadanos.
Comunidad de Lectores de Guatemala.
Guatemala, febrero 7 de 2017,
Año del ajuste del 8vo… aniversario, y del cincuentenario del otorgamiento del premio nobel de literatura a Miguel Ángel Asturias.












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