Reunión de febrero, Hombres de maíz



Seguimos en esta incesante aventura de constante reto a la imaginación, con la apertura hacia otros nuevos mundos, espacios y sensaciones que placenteramente proporciona la lectura; alimentado por ese bien común y universal de la curiosidad humana, innata para todo desarrollo personal y puesto en la práctica, al salir fuera de la zona de comodidad de dogmas, como de las verdades absolutas y de las rutinas establecidas. En un ambiente propicio en el cultivo de los valores humanos, de constante estimulo intelectual pero sobre todo de mutuo respeto. Coadyuvando en el cumplimiento de los propios propósitos de superación o de renovación personal, pero especialmente en la formación en el propio hábito de lectura, brindando un espacio de solaz y de formación complementaria, compartiendo con entusiastas compañeros la riqueza e incertidumbres generadas por la lectura y la propia experiencia personal.

Nuevamente, encarrilándonos hacia un nuevo ciclo en la aventura de la lectura, con nuestra constante propuesta por: “llevar los beneficios de la lectura en la población guatemalteca”, a través de nuestros Círculos de lectores, con las dinámicas propuestas y que desarrollaremos en este nuevo año. Con el "Vagón de Lectores" y la próxima apertura del "Círculo Taller de Biblioterapía" .
Círculo del Vagón de Lectores
Iniciamos nuestro recorrido, a través del universo de las palabras, un continuo mágico y misterioso recorrido, en nuestro lecto-transportador. Con nuestro particular homenaje a todo buen autor, que es “leer efectivamente su obra”, es decir “cultiv-arte con placer” lo que es también la mejor puesta en obra y esencia básica del realismo mágico; especialmente para esta ocasión, con uno de los más grandes autores guatemaltecos, en el cincuentenario del otorgamiento del premio Nobel de literatura; uno de entre los más grandes reconocimientos a la excelsitud humana en diversos campos, en este caso a la genialidad plasmada en su amplia obra literaria.
Seleccionando la incomparable obra “Hombres de maíz”; la que ha sido catalogada por la crítica especializada, como una de entre las cien mejores novelas del siglo XX y que le distinguiera tanto por el tema y su estructura innovadora, situándolo como precursor y uno de los creadores fundamentales del realismo mágico; desarrollando y potenciando el lenguaje vernáculo de “el chapín coloquial”, apropiándose del mismo, al imbuirse plenamente en la cultura popular; recreando conocimientos, leyendas, tramas y personajes típicamente guatemaltecos, para construir con ellos un especial universo propio.
“El conocimiento de la cultura indígena parte para Asturias, en gran medida, de su lectura cerrada del Popol Vuh y de los Anales de los Xahil en París. No se basa en un conocimiento vivencial (aunque sus recuerdos de infancia en Baja Verapaz juegan un papel importante, sin lugar a dudas) ni tampoco en un estudio antropológico de los pueblos indígenas contemporáneos. En el Popol Vuh se cuenta cómo los hombres fueron hechos de maíz y se explica, en el mito sobre el origen del maíz, por qué la agricultura tiene un carácter sagrado. Son precisamente esos elementos los que Asturias toma para su obra, la defiende y la convierte en su reafirmación de la identidad. Ha logrado encontrar, por fin, el “alma nacional”.
En el caso del espacio indígena, el maíz ocupa el centro de la creencia; es el signo de la raza, lo que identifica al grupo, y lo que lo define como unidad étnica y como universo cultural. En el caso de los ladinos, se le niega al maíz estos valores míticos y se le reduce a un objeto con valor puramente comercial, carente de valor social-simbólico con fin integrador”.  Gerald Martin. *
Mito sobre el origen del maíz.
"Cuentan que el maíz viene de allá arriba y que al comienzo pertenecía a la Dueña del lugar, a la Dueña de la montaña que vivía allá en una cueva. en aquella época la gente tenia mucha hambre y entonces vieron salir a las hormigas de la cueva de la Dueña y las vieron salir con granos de maíz sobre sus espaldas. entonces la gente llamó al pájaro carpintero para que abrieran con su pico un hueco en la piedra. el pájaro no pudo. entonces llamaron al rayo que lanzó una descarga muy fuerte. toda la roca tembló y se rompió y entonces lo granos quedaron libres. los hombres tendieron la mano para recibir el grano sagrado y se lo llevaron a sus casas y lo plantaron y tuvieron una muy buena cosecha. un día apareció una mujer en la milpa y dijo: yo soy la dueña del maíz, yo soy el grano que entierran, espero que aprecien esto, espero que no me olviden y me celebren muchas costumbres". *Tomado de Wikipedia
Propuesta de Lectura,  Círculo del Vagón de Lectores.
“Hombres de Maíz/Miguel Ángel Asturias
Centro Cultural Miguel Ángel Asturias, Lobby de entrada a la sala mayor. 24 calle 3-81 zona 1.
Sábado: 25 de febrero a partir de las: 10:00, a.m.

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