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Reseña de Aura



Reseña de Aura de Carlos Fuentes, 
Por Lilian Elizabeth Santiago

…” La mujer intriga y sueña; es la madre de la fantasía, de los dioses…”
Jules Michelet

“Se solicita historiador joven, ordenado. Escrupuloso. Conocedor de la lengua francesa. Conocimiento perfecto, coloquial. Capaz de desempeñar labores de secretario. Juventud, conocimiento del francés, preferible si ha vivido en Francia algún tiempo.”

El anuncio del periódico era tentador. Felipe Montero, un joven historiador, profesor auxiliar de escuelas particulares y antiguo becario en la Sorbona acude  al llamado. 

Donceles 815… ubicado en el viejo centro de la ciudad, entre viejos palacios coloniales convertidos en talleres de reparación, tiendas de zapatos, expendios de aguas frescas y relojerías. En el entorno, baratijas expuestas, sinfonolas, autos, camiones, humo.

Esa manija de cobre con forma de cabeza de perro anuncia la entrada a esa casa llena de oscuridad en la que se respira un perfume adormecedor y espeso. Felipe Montero se adentra en ese mundo al parecer, detenido en el siglo XVIII. 

La señora Consuelo Lorrente, una anciana roída por el paso de los años, da a Felipe los pormenores de la tarea a realizar; concluir las memorias de su difunto marido, el General Lorente, fallecido sesenta años atrás. Confirma el ofrecimiento de cuatro mil pesos a cambio de ello. La condición más importante es que el historiador acepte vivir en la casa, detalle que para él no parece ser muy atractivo.  De pronto, entre la luz de las veladoras y los reflejos de figuras de plata y vidrio aparecen esos ojos verdes que lo cautivan y con su misterio le persuaden de aceptar el empleo. Se trata  de Aura, la sobrina de la señora Consuelo.

Durante su estancia en esa casa, Felipe Montero deberá acostumbrarse a esa oscuridad permanente, a la peculiar dieta  consistente en tomates asados, riñones en salsa de cebolla  y ese vino rojo particularmente espeso. Al mismo tiempo que irá descubriendo que las memorias del General Lorente carecen del valor que su viuda les ha atribuido. Pero eso a Felipe le tiene sin cuidado, su objetivo es ahorrar suficiente dinero para dedicarse a su propia obra, sobre los descubrimientos y conquistas españolas.

Pero esos ojos verdes le inquietan, esa mujer hermosa vestida siempre de tafetán verde irrumpe en sus pensamientos, su belleza acrecienta su deseo. Felipe se sabe correspondido, Aura le ama. En él se fortalece el deseo de amarla y también de liberarla. Felipe se atormenta, va descubriendo la fuerte injerencia de Consuelo sobre su sobrina. Le parece que Aura está atrapada en esa casa oscura contra su voluntad. Y al cabo de un tiempo acaba por creer que la existencia de una depende de la voluntad de la otra. Observa como al estar juntas actúan igual, como si Aura existiera para imitar a su tía. Quizá por devoción, quizá por algún influjo extraño.

Al leer la última de las tres  partes en que se dividían las memorias del general Lorente, Felipe descubre como con gran pesar, el General relata episodios de la juventud de su amada Consuelo. La imposibilidad de la pareja de concebir hijos. La necesidad de ella de recurrir a la imaginación enfermiza para saciar los deseos de la carne, el uso de brebajes excitantes, narcóticos, hierbas que no lograban fertilizar su cuerpo, pero si logran encender y hacer perenne el deseo.

Y así, entre los relatos del General Lorente y viejos retratos guardados con recelo por su viuda, Felipe descubre esas fuertes cadenas que hacen que la señora Consuelo se aferre al pasado. Esas cadenas que convierten a la hermosa Aura en un espejismo, un reflejo mágico de amor y deseo.

Felipe Montero descubre como las sombras de vidas pasadas llegaron a oscurecer Donceles 815. 

Aura es, una mezcla de magia y fantasía.  En la que a pesar del realismo con que Fuentes describe el entorno físico, hechos y personajes históricos, sobresalen elementos espirituales y sobrenaturales que abstraen al lector de la realidad.

Un relato que contradice esos paradigmas sociales (evidentemente marcados en la sociedad mejicana, y muy común en Latinoamérica) en los que la mujer debe someterse al yugo masculino. Consuelo Lorente,  con  sus insaciables deseos carnales, su obsesión de aferrarse a la vida más allá del tiempo, con su determinación de detener el paso de los años y oponerse a los cambios, ejerce un dominio  en ese mundo de obscuridad. Dominio al que, sin darse cuenta, se somete Felipe Montero, el hombre que sucumbe ante la voluntad femenina y ese espejismo materializado en Aura, dejando al olvido hasta su propia existencia. 

Aura, aunque es una novela breve, intriga a conocer más acerca de su autor y de su obra.

Guatemala, 23 de mayo de 2016

Lilian Elizabeth Santiago S. Guatemalteca, miembro de la Comunidad y asidua del Vagón de Lectores, incursiona con su reseña al equipo de redactores del blog.

Aura, editorial Norma, colección cara y cruz 118 páginas.


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