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En la CL, resolvemos rompecabezas. Por Simón Antonio Ramón



Desde que comencé a participar en las actividades de la Comunidad de Lectores de Guatemala -Mayo 2010-, me pareció una aventura de personas con un criterio amplio, logrado esto por medio de la lectura, lo cual me motivó a seguir participando y formar parte de la fuerza operativa. Promoviendo iniciativas que debieran ser implementadas desde el gobierno central como parte de su obligación,  lo lamentablemente que  esto no sucede.



A la fecha sigo admirando el trabajo, que es reconocido y respaldado por las personas que participan en los Círculos de Lectura, esto demuestra que no ha sido en vano los esfuerzos de quienes conformamos parte de ella.

2013 fue un año que nos puso a reflexionar acerca de nuestra convicción no solo como lectores sino como organización, así poder continuar con nuestra labor social y cultural, el fomento de la lectura. Generando espacios de convivencia, participación e incentivando a la importancia del respeto y la tolerancia ante las posturas múltiples que surgen en el momento de comentar y reflexionar sobre la lectura del libro del mes.  Ante esta tarea, convencidos de poder continuar combate contra la ignorancia y el analfabetismo funcional, por medio del acto de leer; hicimos la primera convocatoria a nuestras actividades a finales de febrero.

Grande fue nuestra sorpresa por la asistencia del público,  superando todas las asistencias de reuniones realizados en años anteriores. Esto contrajo una motivación para remarcar nuestra convicción de continuar con nuestro trabajo como organización. 


Durante la realización de las actividades, llegué a comprender; nadie puede caminar solo. Todos nos necesitamos, esto es un rompecabezas que entre todos lo resolvemos. Ahora, nuestras actividades terminaron -al menos para este año-, solo nos queda desearnos que el próximo año nos vaya igual o mejor.

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