8 de Alfabetización de un país de 1ect0res



Por. Ángel Elías
El 8 de septiembre se celebra el día internacional de la alfabetización. Ciertamente en Guatemala tenemos qué celebrar, San Agustín Acasaguastlán, un municipio guatemalteco cierra este año con cero analfabetismo. Curioso caso si entendemos que Guatemala el índice de personas que no saben leer ni escribir sobrepasa el 45% de la población. ¿Debemos seguir el ejemplo? Por supuesto. En este país es importante que la población tenga acceso a las letras. No digamos a los libros, que es un tema más escabroso. Tenemos que formar un país de lectores, claro, pero primero debemos alfabetizarlo.
De allí deben partir las políticas de alfabetización. Todos a leer, es el slogan de la Comunidad de Lectores. Es más que un enunciado, es una señal de ayuda nacional. Como aquel barco que no deseamos que se hunda, Todos a remar, en este caso Todos a Leer, desea provocar esa reacción tanto en la gente que no lee, pero principalmente la que se supone sabe leer.
Por increíble que parezca, los principales analfabetos son las personas que saben leer. Esto principalmente con la introducción de los medios audiovisuales y la aparente facilidad de los medios de comunicación que hace de los alfabetos, disfuncionales. Claro, la pereza tanto metal como política por no crear verdaderas políticas en torno a la lectura y el libro, son evidentes en países como el nuestro. La falta de lectura nos evidencia como país de tercer mundo y no nos saca de ese limbo al que osamos a denominar como países en desarrollo.
¿Qué somos entonces? Un puñado de desinteresados por la lectura. Que pasamos la vida sumergidos en el oscurantismo que nos da el futbol o la modelo del domingo. Entonces ese alfabetismo disfuncional es comida de todos los días. ¿Somos un país lector? Ni en los sueños más lúdicos de Asimov.
Por ello en el día de la alfabetización, debemos empezar a alfabetizar. Aunque suene redundante. Pero a veces parece que no es demasiado claro. Los lectores con el tiempo vendrán por montones. Mientras tanto, conformémonos con los que leen estas letras. Lectores que se tomaron el tiempo para escudriñar la palabra con la lectura.

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