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Volvemos al Círculo...

Una de arena, otras de agua…

Se ha dicho, en más de una ocasión que es difícil ser escritor de ficciones, en este maravilloso país del trópico, en donde la realidad suele superar con creces, a la pálida ficción nacional, inclusive a las mentes más febriles hollywoodenses. El Carpe Diem, en lugar de concebirse como un exhorto, pudiera interpretarse más bien como epitafio. Caminando por la noche, de la nueva tragedia que se avizoraba, un jueves 27 de mayo, la mayoría de capitalinos inconscientes a la misma y con la mentalidad antropocéntrica que todavía nos suele caracterizar ha algunos de nosotros, pensábamos que la tormenta de arena era parte de las peculiaridades de habitar cerca de maravillosos volcanes, de un paisaje que nos distingue y del cual solemos jactarnos; hasta que la cotidianidad de nuestras desgracias nacionales, que de igual manera nos hace distinguirnos a nivel internacional, se vio sacudida por esta nueva tragedia.

Catorce años de: paz firme y duradera, han visto desfilar tres desastres naturales, llámense estos: Mitch, Stan, y ahora Ágatha; desastres que han colapsado una vez más nuestras estructuras sociales y físicas evidenciando nuestras carencias; como dijera uno de nuestros seudoestadistas que bien pudiera tener visos de premonición: “nos es para tanto, total ya están (estos) acostumbrados”. Antiguas estructuras sociales que funcionaron para sustentar un antiguo régimen característico de un Estado retrogrado y opresivo; dado que si 36 años de conflicto intestino no dieran por traste con la infraestructura del país, si lo hagan ahora, los desastres naturales; que son, a la larga secuelas de ese conflicto; dado que estos son previsibles en su amplia gama y en nuestra experiencia en padecer bajo estos; es mas bien por el conocimiento científico del que se priva para la difusión y el empoderamiento popular, en función de la previsión y manejo de ellos; ya que, no es funcional, práctico, sobre todo humano; el impacto que implican la perdida en vidas, como la inmersión aún más en la pobreza, en medio de una crisis económica mundial.

Antes, que estos nombres de tragedia, cobraran su notoriedad y aprovechamiento en la ampliación de la brecha de miseria y del protagonismo de las celebridades locales, existían y existen otras que por su arraigo y cotidianidad no son tomadas en cuenta, hasta que la conjunción de factores derive en otra que nos situé, en el plano de los sucesos internacionales, siendo algunas de ellas: deforestación, mal uso y tenencia de tierra, mal manejo de cuencas y laderas, contaminación, envenenamiento, plagas, etc.; combinados también con otros, que en sí son de uso y manejo popular como: bajos salarios, desnutrición, desempleo, alta mortalidad y morbilidad por incidencia de enfermedades y el analfabetismo: real y funcional, etc.; combinadas asimismo con otras de influencia e incidencia local e internacional, como: corrupción financiera y mediática; mal desempeño, ineptitud e injerencias en el manejo estatal, socioeconómico y político; enajenación, expropiación, explotación intensiva de recursos naturales y narcotráfico. Y que dieran por traste, desde hace ya algunos años, también con: valiosas vidas, proyectos y nuevas estructuras para el desarrollo de nuestros pueblos. En fin; que parecieran un lugar común, de una mala historia con un final abierto. Esperando que invitaciones tan comunes y necesarias, como: Colocar la basura en su lugar y Sembrar un árbol, puedan ser iniciadoras de nuevos procesos y efectivamente estén al alcance de todos, desde el proceso de lectura al manejo operativo y racional de los mismos; con todas sus implicaciones que conllevan. En esta, nuestra bella Guatemala, “La mansión del Pájaro Serpiente; recostada en el ande soberbio de dos mares… Sacudida al vaivén de placas tectónicas; poblada de majestuosos volcanes que han encendido su cielo; al soplo vertiginoso de intempestivas tormentas con su caudal de lluvia y llanto. En este marco geográfico y de contrastante paisaje, “Tierra de Sol y de Montañas” de la “Latitud de la Flor y el Granizo.”
La Comunidad de Lectores se hace nuevamente presente, con una de las valiosas obras de un pionero del medio ambiente, de un ser humano comprometido con las causas de su tiempo.

Invitándoles a que nos demos cita en la “Latitud de la Flor y el Granizo” recorriendo en las coordenadas de sus páginas; la Geografía del polen, La pólvora y el vapor, y convidados en: El Naranjo nupcial; nos ubiquemos, en espacio y tiempo.

El: 17 de julio a las 10:00 a.m. En el marco de Filgua 2010, dedicada este año. Al Cambio Climático; para compartir nuestros comentarios en torno a la obra de: Mario Payeras; la cual esta a su disposición en: La Biblioteca del Centro Cultural de España en Guatemala, proyecto 4 norte; solicítala y participa con nosotros.

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